Asustaviejas
by Javier Cuervo on 9/05/2012
Mi nombre es Amaro Rossellini y soy una bicicleta
Javier se debe haber olvidado de cuando se paro la nariz, porque hoy me ha llevado al Hub con una conducción macarra.
también es cierto que hoy es un precioso y nublado día de primavera para pasear por el centro de Madrid. No os nuevo que bajar el Paseo de Extremadura a sesenta por hora y con los pedales a molinillo me ha sabido a gloria; no tanto las macarradas entre coches y semáforos.

Me encanta salir de paseo con la Angeli, y hoy la Casa de Campo está para comérsela.

Me encanta el Hub-Madrid, es uno de los pocos sitios en los que ya dejan meter bichos, mira que sería fácil, pero los que mandan siguen viéndonos como un objeto deportivo o de recreo, no entienden que somos un vehículo de transporte personal.
Seguro que al Hub muy pronto se le suman muchos otros lugares.
El futuro ya está aquí.
Por fin, por fin me saca. Viene fuerte Javier, ha dejado de fumar, de beber y ha corrido dos medias maratones en quince dias, la contrapartida es que trae tres quilitos de mas- menos mal que me ha dado presión a las ruedas.
A ver que bici se pasa cuatro meses en la terraza pasando penalidades y sale a la calle funcionando como un reloj suizo y sin un solo ruido.
En fin que estoy feliz y monísima, como podéis ver.
Por cierto, tengo una compañera nueva en casa, la Amaro Angeli es la bici de Ana, una bici para alguien no-enamorado del Mundo de la bici, me dan envidia algunos de sus detalles y sus soldaduras. Es la primera bici soldada y firmada por Aimar, la número 1 del nuevo Amaro Bikes; todavía no nos conocemos bien pues es un poco tímida, pero creo que haremos buenas migas.

Un video de los viejos tiempos, de mis primeros días de vida para celebrar que pasado mañana cumplo tres años

Mañana de contraste entre calor y humedad. El sol quiere dejar lejos al otoño pero sabe que no es verdad. Camino el césped húmedo. Qué placer.

Se que necesito poco mantenimiento, pero de ahí a no lavarme hay un salto.
Como creatura de Aimar llevo el minimalismo por bandera, mi transmisión Dura ace del dos mil ocho está a prueba de keirin. Pero no es óbice para hacer veintidós kilómetros diarios cuatro veces por semana y no tocar el agua. Así no se cuida a una señora.

Rutinas que se abren paso entre el desorden,
ruedas que se abren paso entre hojas secas.
Personas que se sienten pobres de repente,
periódicos de papel por el suelo.
Se acerca el otoño,
se acaban tas tardes y comienza la penumbra.

Hoy Javier me sacó de la chistera en medio de un taller con los chicos de #iniciador_kids, mas que de la chistera me sacó de la funda en la que estaba convenientemente camuflada en medio de la clase.
Lo cierto es que me gustó ver sus bocas abiertas y su interés. Lo embarazoso fue que uno a uno se fueran dando un paseo conmigo, intentaron pararles pero sin mucho éxito, tras unas cuantas vueltas tuve la suerte de ser rescatada por Alfredo Rivela.
Me encantan los niños, y mas aún los que aquí están: inquietos y brillantes. Pero solo a un mentecato de cuyo nombre no quiero acordarme se le ocurre permitir que se suban encima, y no es.por mí integridad sino por la suya. Cabe reseñar que me sorprendió su sentido común y que no hubo ningún percance.