Ya son cinco años a piñón fijo

Muchas veces me habéis preguntado: ¿Por qué piñón fijo? ¿por qué una geometría de pista para andar por el monte? ¿Por qué unas gomas gordas que pesan más que el resto de la bici?

Seguro que Aimar Fraga puede responder esto mejor que yo, pero os puedo dar algunas razones, la principal es la diversión, la alegría que siento al montar en una bici hermosa, que me sienta como un guante y que transmite todas las sensaciones que una bicicleta te puede transmitir. También está el mantenimiento, en cinco años y ocho mil kilómetros no he tenido un pinchazo ni una sola avería más allá de hinchar las ruedas o limpiar la cadena. Por último, la combinación de titanio y ruedas gordas da confort pues absorbe las vibraciones y los baches.
Creo que a la Rossellini le queda mucha vida por delante. Mirad qué hermosa esta en el día de su cumpleaños.
Javier Cuervo

image